Posted On 2 Marzo, 2017 Por In Tendencias, Trucos de e-learning Con547 Views

Gamificación: Motivando el aprendizaje

La Gamificación es una técnica de aprendizaje que se basa en utilizar la mecánica de los juegos en el ámbito educativo. Con esta técnica, se fomenta la motivación en la formación y la mejora de los resultados, tanto en adquirir nuevos conocimientos y habilidades como para reforzarlos.

Al contrario de lo que podríamos pensar, la Gamificación no solo es adecuada para la educación de niños y jóvenes, sino que también se puede aplicar a los adultos. ¿Quién no prefiere una formación entretenida, con incentivos por los avances, en lugar de una tradicional y aburrida?

Además, el hecho de que el aprendizaje sea lúdico no solo ayuda a que el alumno tenga ganas de continuarlo, sino que facilita la interiorización de los conocimientos, ya que hace que la experiencia sea participativa. Es decir, en lugar de un aprendizaje pasivo (donde el estudiante solo escucha o ve los materiales), la gamificación permite que se dé un aprendizaje activo (donde el estudiante también interactúa de alguna manera con el material formativo)

Para aplicar la gamificación existen dos tipos de técnicas que se suelen utilizar en todo tipo de juegos: las mecánicas y las dinámicas.

  • Las mecánicas de juego son las técnicas que están relacionadas con las “reglas”, es decir, son las acciones, mecanismos y todo el funcionamiento que convierte una actividad en un juego. Algunas de las mecánicas de juego más utilizadas son: los puntos, los niveles, los premios, los bienes virtuales, las clasificaciones, los desafíos, las misiones o retos y los regalos.
  • Las dinámicas de juego, por su parte, son las necesidades, deseos e inquietudes que se satisfacen al participar, es decir, son el efecto que provocan en los usuarios las técnicas mecánicas. Respecto a las dinámicas de juego podemos destacar: la recompensa, el estatus, el logro, la expresión, la competición y el altruismo.

Evidentemente, las técnicas mecánicas y dinámicas están muy relacionadas entre sí y es fácil confundirlas. Pero lo importante es que el objetivo final es que los jugadores (o en nuestro caso los alumnos) obtengan algún tipo de recompensa o reconocimiento por sus avances que les sirva de motivación para seguir formándose. En cualquier caso, para profundizar en esto os recomendamos  la web gamificación.com, donde encontraréis cada técnica desarrollada.

Según cuál sea la dinámica que se persiga, habrá que utilizar unas técnicas mecánicas u otras. En el caso de la educación, probablemente las necesidades o deseos que los usuarios quieren satisfacer son el de recibir algo por la actividad que han realizado (recompensa) y que se les reconozca como personas con esos conocimientos concretos (estatus). Aunque también pueden estar presentes otros habituales, como la competición, es decir, el deseo de superar a los demás.

Teniendo en cuenta esto, algunos ejemplos de las aplicaciones de la gamificación en educación que nos podemos encontrar son: Dar puntos por cada curso realizado, crear niveles en función del número de cursos realizados, crear un ranking de los usuarios que más participan, o dar premios virtuales por mantenerse activo en la plataforma de formación.

Como conclusión, cabe dejar claro que el uso de la gamificación no consiste en crear juegos para aprender, sino en utilizar las técnicas habituales de los juegos para incentivar el aprendizaje, especialmente en la modalidad de elearning.

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